San Agustín

Agustín nació en el año 354 en Tagaste, (actual Souk Ahras, Argelia) en el norte de África, hijo de Patricio, un no creyente, y de su devota esposa católica, Mónica. Aunque su madre lo inscribió como catecúmeno cuando era niño, el bautismo de Agustín se aplazó a una fecha posterior de acuerdo con la costumbre del momento. Desde sus primeros años, Agustín poseía una mente curiosa y una personalidad atractiva y puso sus miras en una carrera que le aportara tanto riqueza como fama, objetivos que fueron respaldados de corazón por sus padres, que buscaron oportunidades para proporcionar a su hijo la mejor educación posible.